¿Cómo que los 6 principios de persuasión de Cialdini no son seis?
Pues no.
O sea. Podríamos decir que sí, que viene uno por capítulo, pero eso es mirar la superficie del agua y no ver los peces.
Es de una lectura pasiva (o de una mente cansada).
Entonces…
¿Cuántos principios de persuasión explica Cialdini?
En total, encontré 12.
Hay algunos que considero más tácticas que principios y con ese filtro, es más que seguro que me dejo alguno más.
Por lo mismo…
En esta entrada solo hablaré de tres.
Pero primero sentemos las bases.
Los 6 principios de la persuasión de Cialdini
Reciprocidad:
Te doy si me das.
(Por cierto. Un lead magnet no genera reciprocidad, dejémonos de tonterías. Se tienen que cumplir algunas condiciones para qué se genere reciprocidad y un Lead Magnet no las cumple.)
Escasez:
“Se acaban los helados, se acaban los helados. Llévelo caserita que son los últimos”
Puff jajaja, nos entendemos.
Simpatía:
“Me caes bien, úsame”
Autoridad:
“Como usted diga, presidente”
Creo que nunca he escuchado eso. Pero el temas es que no le desobedeces a un jefe, a tu doctor o a un policía. No donde tienen el poder o el conocimiento.
Coherencia:
Si dices que vas a hacer algo y queda registro de eso. O si tomas una decisión… Te vas a ceñir a ella lo más posible.
Si por andar de chamullento en una cita dijiste que te gustaban los perros. Cuando estén en pareja y te pida tener uno, por ser coherente vas a conseguir un perro.
Sanción Social:
Los demás dicen que está mal, así que está mal. Lo demás tienen esto, yo también lo quiero.
O como lo dijo un profesor: “La gente atrae gente”
Entonces, ¿Cuáles son los otros tres?
Contraste comparativo
JoJoJo.
Este principio es una maravilla y es uno de los que más uso.
La idea es simple.
Planteas a la persona dos situaciones. Primero una mala (muy mala) y después la que quieres que elija.
En la práctica se vería algo así:
Acabas de salir del trabajo. Es el Día de la Madre y aún no le has comprado nada. Estás en problemas.
Entras a una pequeña, pero elegante chocolatería que queda de camino a casa.
Le explicas a la señora de la tienda tu situación y ella pone una caja de chocolates sobre la mesa. Una caja tiene tantos compartimientos con chocolate que parece más la caja de herramientas de un mecánico que una caja de chocolates.
Es preciosa, seguro que a mamá le gustaría un montón y el regalo de tu hermano pasaría a segundo lugar.
-¿Cuánto vale?
-$250 dólares
Te quedas pálido y tu billetera grita de miedo.
“Nop, definitivamente no”
-¿No tendrá algo más barato?
La señora saca otra caja, esta vez mucho más pequeña. Una típica caja de chocolates grande, pero no excesiva.
-¿Y está a cuanto esta?
-$50 dólares
Eso si te lo puedes permitir. Sacas la billetera, pagas y te vas. Le llevas el regalo a tu madre.
¿Te diste cuenta?
La primera caja solo era para que la de 50 te pareciera barata.
Es el efecto anclaje de toda la vida.
Antagonismo
Pon a dos personas que se lleven mal en contra de una tercera y van a luchar codo a codo.
Sus diferencias no importan.
Los une la idea de vencer al tercero.
En la práctica, el mejor lugar para verlo es la política.
Los de izquierda ponen como enemigos a los de derecha:
Son unos acaparadores y si tú no tienes dinero para vivir no es porque seas un flojo ni te esfuerzas lo suficiente. Es que ellos se quedan con todo y son poco generosos.
Así, las personas que tienen esos dolores y toman como culpables a la derecha se «unen» a la izquierda
Y los de derecha ponen de enemigo a los de izquierda:
Esos vagos que quieren todo gratis son los culpables de que los impuestos sean tan altos y no te alcance el dinero. Son doble moral, hablan de generosidad, pero roban a todos los demás.
Y aquí lo mismo.
Toma un dolor, señala a un culpable y explica tu método.
Asociación
Si lo usa Messi…
A ver, que esto lo usan muchas marcas y no necesita una explicación tan detallada. Al menos así de primera.
Asocias características de un elemento a algo que esté relacionado con ese elemento.
O en cristiano.
Si tienes un vecino que te cae como las weas y tiene un… no sé… iPhone (por decir algo). De manera inconsciente el teléfono no te va a gustar o te parecerá malo.
AHORA
Ahora
ahora.
Y aquí es donde está lo interesante…
Es que puedes asociar lo que quieras siempre y cuando ese primer elemento (el vecino) este fijo en la cabeza de la persona.
Es decir…
Si ves foto de un grupo de personas tirando de un árbol para botarlo.
Y luego tiras un par de flechas que salgan de la soga, de las personas y otra del árbol. Y se unen a un texto en la misma foto.
Lo que digan esos textos se va a tomar como verdad (siempre y cuando se entienda la metáfora)
Y ya. Nada más
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O no…
Al final tú eliges.